La construcción cinematográfica de la memoria: el sesgo del canon histórico
Un panel de 85 historiadores convocado por Le Figaro analizó 183 películas para determinar las mejores obras del género. El resultado confirma la hegemonía de las producciones europeas y norteamericanas en la definición del pasado colectivo.

Datos clave
- Le Figaro convocó a 85 especialistas, entre académicos, historiadores y directores de publicaciones.
- Se mencionaron un total de 183 títulos ambientados desde la Antigüedad hasta el siglo XX.
- La película Lawrence de Arabia logró el tercer lugar con 18 preferencias, mientras que El gatopardo sumó 12 menciones en el cuarto puesto.
- La reina Margot requirió cinco años de trabajo y nueve versiones de guion antes de su filmación.
La consulta académica y sus cifras
Según la información publicada por el periódico francés Le Figaro, una delegación de 85 especialistas compuesta por investigadores, profesores universitarios, autores y editores de revistas históricas participó en un sondeo para identificar las obras cinematográficas que mejor han representado el pasado histórico. Cada uno de los consultados propuso cinco títulos, sin que la organización impusiera una definición estricta de rigor documental o fidelidad histórica.
El balance final recopiló 183 producciones distintas. Los resultados mostraron una preferencia cuantitativa por los largometrajes ambientados en el siglo XX, con un enfoque predominante en la Primera y la Segunda Guerra Mundial. Asimismo, la mayor parte de las películas seleccionadas por el panel académico fueron producidas entre las décadas de 1960 y 1980, evidenciando un sesgo generacional e industrial en las elecciones.
El consenso de las grandes superproducciones
Entre las posiciones más destacadas por el jurado figura en el quinto lugar La reina Margot, dirigida por Patrice Chéreau. La producción requirió cinco años de desarrollo y nueve reescrituras de guion a cargo de Danièle Thompson para adaptar la obra de Alexandre Dumas sobre las guerras de religión francesas del siglo XVI. El director vinculó la crudeza de su puesta en escena visual con la violencia contemporánea de la guerra en la antigua Yugoslavia.
En la cuarta posición se ubicó El gatopardo, de Luchino Visconti, con 12 menciones. La cinta aborda el declive de la aristocracia en el proceso de unificación italiana y cuenta con el reconocimiento explicito de directores como Martin Scorsese por su trabajo en formato de 70 mm. El tercer puesto fue para Lawrence de Arabia, dirigida por David Lean, que sumó 18 votos del panel. La obra sobre el oficial británico T.E. Lawrence obtuvo en su momento siete premios Oscar y contó con la fotografía de Freddie Young y la música de Maurice Jarre.
El punto ciego del canon histórico
Desde la perspectiva crítica de Punto Ciego, el valor de este sondeo no radica únicamente en las cualidades estéticas de los filmes premiados, sino en la estructura de poder narrativo que revelan. Al privilegiar de forma abrumadora el cine realizado en Europa occidental y Estados Unidos, el panel de expertos valida una geografía de la memoria que sitúa a Occidente como el sujeto central de la historia universal.
Las producciones que abordan las dinámicas del Sur Global o las perspectivas no metropolitanas quedan al margen del gran consenso. Este fenómeno demuestra cómo el aparato cinematográfico actúa como un filtro historiográfico: las naciones con la capacidad económica e industrial para producir épicas en gran formato terminan fijando los eventos que la academia y el público consideran dignos de ser recordados.
CIEGO.
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Las industrias culturales de Francia, Reino Unido, Italia y Estados Unidos se consolidan como las grandes ganadoras de este canon, manteniendo el monopolio sobre la interpretación visual de la historia moderna. Sus presupuestos y archivos determinan la estética del pasado para las futuras generaciones.
En contraparte, las historiografías y cinematografías de regiones no occidentales pierden espacio en la difusión masiva. A pesar de la existencia de relatos sobre procesos revolucionarios o de descolonización, la falta de distribución e inversión masiva impide que estas obras alcancen el nivel de consenso institucional reflejado en el estudio de Le Figaro.
Qué vigilar en la preservación de la memoria
Resulta fundamental observar cómo la digitalización y el acceso a plataformas de archivo influyen en la revisión de estos listados académicos. La prevalencia de obras rodadas entre 1960 y 1980 sugiere que la formación visual de los especialistas actuales sigue ligada a la era dorada del cine de estudio.
El seguimiento de futuras encuestas y la inclusión de paneles con mayor diversidad geográfica determinarán si el concepto de rigor histórico en el cine se expande hacia relatos más complejos o si continuará subordinado a las grandes superproducciones del siglo pasado.
Fuentes consultadas
- Xataka México: Con una aprobación del 92%, esta obra maestra es la mejor película histórica de todos los tiempos según 85 historiadores



