La paradoja de Ormuz: por qué el crudo roza los 118 dólares con más barcos navegando
A pesar de la recuperación del tráfico petrolero en el golfo Pérsico, los precios permanecen en máximos semestrales. El vaciamiento de reservas occidentales y la escalada de ataques navales desvinculan la oferta del mercado bursátil.

Datos clave
- El barril de crudo cerró la sesión del viernes al filo de los 118 dólares, su nivel más alto en medio año.
- La agencia marítima británica UKMTO contabilizó 33 mercantes alcanzados o atacados en Ormuz y el golfo Pérsico durante octubre de 2026.
- Desde el 1 de marzo de 2026 se registran 133 buques atacados en la zona, 12 de ellos inutilizados por fuerzas de EE. UU. en el marco del bloqueo a puertos iraníes.
- El 87% de las embarcaciones atacadas por Irán entre julio y septiembre correspondían a transporte de energía, según la firma Windward.
- En todo el mundo se han registrado 224 ataques a mercantes por fuerzas militares en tres mares durante 2026.
Qué pasó
Durante los ocho meses transcurridos de guerra contra Irán, el estrecho de Ormuz ha mostrado una dinámica contradictoria. El flujo de petróleo, gas natural y derivados proveniente del golfo Pérsico ha crecido exponencialmente hasta aproximarse a las cifras previas al conflicto. Sin embargo, la peligrosidad en la ruta también se ha multiplicado.
Según los datos de la agencia marítima británica UKMTO, el mes de octubre cerró como el periodo con mayor número de agresiones registradas para las embarcaciones que cruzan la zona: 33 mercantes fueron alcanzados o atacados en el propio estrecho o en el conjunto del golfo Pérsico. Pese al flujo continuo de buques por una arteria por la que antes del conflicto transitaba la quinta parte de la energía fósil mundial, el petróleo cerró la sesión del viernes al filo de los 118 dólares por barril, marcando su cotización más alta en seis meses.
El contexto
La inestabilidad en Ormuz no se produce de forma aislada. En lo que va de 2026, al menos 224 barcos mercantes han sufrido ataques de fuerzas militares en tres puntos marítimos clave: el mar Negro, el mar Rojo y el golfo Pérsico. La agresión contra la navegación comercial se ha consolidado como una táctica recurrente en el tablero internacional.
De acuerdo con la firma de inteligencia marítima Windward, entre julio y septiembre el 87% de los barcos atacados por Irán en la zona de Ormuz eran buques energéticos. La geografía de las agresiones también se ha expandido hacia el interior del golfo Pérsico, registrándose incidentes a 95 kilómetros de Qatar y frente a las costas de Arabia Saudí y Omán, donde el 11 de octubre un dron impactó contra un tanquero en Sohar, dejando dos marinos indios desaparecidos.
El punto ciego
La lógica de mercado sugeriría que un mayor tránsito físico de hidrocarburos debiera aliviar las presiones alcistas sobre el precio de la energía. No obstante, las mesas de cotización operan bajo condicionantes que no responden únicamente al volumen diario de barcos en tránsito.
Hamad Hussain, economista sénior de Capital Economics, identifica tres factores determinantes en esta desconexión. Primero, el vaciamiento de las reservas estratégicas occidentales tras meses de liberaciones para contener los precios. Segundo, la reanudación del ciclo comprador de China para reponer inventarios agotados. Y tercero, la prima de riesgo asociada a una eventual respuesta militar de Estados Unidos e Israel contra infraestructura iraní tras las elecciones legislativas estadounidenses. Asimismo, analistas de Eurasia como Henning Gloystein y Gregory Brew prevén que el barril se mantendrá entre los 110 y 125 dólares en el escenario proyectado para fines de 2026.
Quién gana y quién pierde
Los países productores del Golfo y los intermediarios financieros capturan ingresos extraordinarios gracias a una franja de precios sostenidamente elevada, a pesar del incremento en los costos de seguros navales y fletes por el riesgo de guerra.
Por el contrario, las economías compradoras en Occidente y los sectores industriales sufren el impacto de un crudo caro en un contexto donde los colchones de reservas de emergencia ya han sido utilizados. La incapacidad de absorber nuevos impactos de oferta deja a la cadena de distribución expuesta a cualquier interrupción física.
Qué vigilar
El factor decisivo en el corto plazo será el resultado de las elecciones de mitad de mandato en Estados Unidos y la posterior decisión de Washington respecto a eventuales ataques directos a territorio iraní. Una acción militar sobre instalaciones extractivas o de procesamiento alteraría de inmediato la viabilidad del transporte energético.
Paralelamente, será necesario dar seguimiento a la efectividad del bloqueo a los puertos iraníes ejercido por fuerzas navales estadounidenses —que ya ha inutilizado 12 buques desde el 1 de marzo— y al ritmo de las operaciones militares en el fondeadero de Sohar y las proximidades de las plataformas gasistas qataríes.
Fuentes consultadas
- El País Internacional: La triple paradoja de Ormuz: más barcos cruzando, más ataques y el petróleo por las nubes
- EL PAÍS: La triple paradoja de Ormuz: más barcos cruzando, más ataques y el petróleo por las nubes


